lunes, 27 de julio de 2020

FUTBOL 0 - COVID 19:

Que se jugaran todos los partidos de la ultima jornada de Segunda menos el Depor-Fuenlabrada ¿fue una buena o una mala decisión? 

Cuatro escenarios podían darse:

-Primer escenario: Que Depor y Fuenlabrada hubieran conseguido sus objetivos respectivos (salvarse y jugar play-off de ascenso) tras la disputa del resto de partidos. En este caso, la decisión no tendría repercusiones. El Depor y el Fuenlabrada disputarían su partido sin jugarse nada – probablemente ni se jugaría - y nadie se sentiría perjudicado. Este sería el escenario perfecto que legitimaría la decisión.

-Segundo escenario – Que ni Depor ni Fuenlabrada hubieran conseguido sus objetivos tras jugarse el resto de partidos. En este caso no tendría sentido que hubiera quejas por parte de otros equipos. Depor y Fuenlabrada jugarían su partido cuando fuera y ambos tendrían que competir al máximo para conseguir cada cual su objetivo, de modo que la competición no se adulteraría.

Además y, al igual que en el caso anterior, el hecho de que el Depor y el Fuenlabrada conocieran antes de jugar el resultado de los demás partidos no le daría ventaja a ninguno porque ambos tendrían que competir al máximo en un caso o bien no necesitarían competir al máximo en el otro.

-Tercer y cuarto escenarios– Que solo uno de los dos equipos, Depor o Fuenlabrada, siguiera teniendo la posibilidad de lograr su objetivo una vez jugados el resto de partidos. Este es el escenario que nos hemos encontrado puesto que el Depor ya no puede aspirar a salvarse mientras que el Fuenlabrada sigue aspirando a subir a Primera. El problema es que el Deportivo no tiene motivos para competir y por tanto el partido con el Fuenlabrada está adulterado. Otra cosa es quién salga perjudicado.

Así pues, de los cuatro supuestos que podían darse tras la disputa de la ultima jornada, dos eran buenos y dos malos a efectos de la decisión de que se trata. Por tanto la decisión no debió tomarse ya que un 50% de posibilidades de fracaso es un riesgo inasumible.

En realidad, la decisión no tenía siquiera un 50% de probabilidad de éxito puesto que la probabilidad de que ambos equipos mantuvieran o perdieran, los dos, sus objetivos, es menor que la probabilidad de que uno solo de ellos mantuviera el suyo y el otro lo perdiera puesto que ambos equipos dependían de que se dieran, no uno, sino dos resultados en otros tantos partidos - solo con que no se diera uno de esos dos resultados que en cada caso hacian falta, entrábamos en el escenario no deseado -.

Ahora bien, ¿quién se ha visto perjudicado? ¿El Depor? En absoluto. Al Depor le beneficiaba de hecho la suspensión de su partido con el Fuenlabrada porque de esa forma sabría lo que habrían hecho los equipos con los que peleaba por no descender (Lugo y Albacete). Además - y esto es esencial - al suspenderse el partido del Depor, el Lugo y el Albacete tuvieron que jugar dando por hecho que el Depor ganaría ese partido. Y esto mismo vale para los equipos que rivalizaban con el Fuenlabrada para ascender (Rayo Vallecano y Elche). De hecho, los 4 equipos mencionados ganaron sus partidos.

A la luz de lo sucedido solo existe un perjudicado: el Elche. ¿Por qué? Porque el Depor ya no tiene la posibilidad de salvarse y, salvo motivaciones extraordinarias, eso hace que el Fuenlabrada vea facilitada la consecución de su objetivo.

Otra cosa es que los positivos por COVID del Fuenlabrada le lleven a no poder disputar ese partido o se determine incluso que los jugadores se contagiaron por practicas negligentes, en cuyo caso la conclusión debería ser que el Elche disputara la fase de ascenso.

De todas formas, lo de la adulteración de la competición como principio a preservar resulta insultante. Porque vivir en una sociedad sin valores es ciertamente difícil, pero ver cómo esos valores son enarbolados por los mismos que antes los han tirado a la basura, es misión imposible.